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Mapa

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En la porción noroeste del continente europeo se encuentra la República de Islandia, un país dividido en regiones, circunscripciones, condados y municipios que se ubica entre el mar de Groenlandia y el océano Atlántico.

Esta nación de clima subpolar oceánico halla en el turismo a una gran fuente de ingresos económicos ya que, por año, miles de viajeros llegan hasta esta superficie atraídos por la condición exótica de este destino donde la carne de cordero y el pescado son los ingredientes infaltables de la mayor parte de los platos que pueden saborearse en la zona.

Islandia, cuya capital es Reikiavik, cautiva al visitante a través del Círculo Dorado (un popular circuito que permite apreciar los encantos del lugar desde el sur hasta el centro de la isla e incluye, por ejemplo, el Parque Nacional Pingvellir), sorprende con la colección que atesora el Museo Falológico, deja al descubierto su pasado a través de sitios como la Catedral de Skálholt y permite disfrutar del contacto con la naturaleza por medio de espacios como el Lystigardur Akureyrar.

BANDERA:

Bandera Islandia

MAPA:

CLIMA

En Islandia, dadas las características de la región, el clima que predomina es el de tipo subpolar oceánico. Allí, los veranos son frescos y de corta duración, mientras que la temporada invernal es suave, con temperaturas que no descienden de los tres grados centígrados bajo cero.

De todas formas, es importante tener en cuenta que no toda la isla presenta las mismas condiciones climáticas. Las variaciones, por ejemplo, quedan en evidencia al comparar las costas sur y norte, ya que la primera suele ser más cálida, húmeda y ventosa que la otra. En la porción norte, además, son más frecuentes las nevadas.

En las tierras bajas del interior, por otra parte, suele registrarse una mayor aridez en comparación al resto de las áreas que integran la superficie islandesa, así como las tierras altas se caracterizan por ser el rincón más frío de la isla.

PRINCIPALES CIUDADES

Reikiavik

En Reikiavik, la capital de la República de Islandia, la temporada invernal sólo permite disfrutar de un máximo de cuatro horas de luz solar, mientras que en el verano resulta difícil distinguir entre el día y la noche porque la luminosidad natural no desaparece.

Esta ciudad que se sitúa en la bahía Faxaflói, al sudoeste del territorio nacional, y se caracteriza por tener la mayor cantidad de habitantes, está compuesta por seis municipalidades. Allí se concentran, en medio de un entorno bello y libre de contaminación, los principales organismos gubernamentales, las instituciones educativas más importantes del país y los sitios más trascendentes en materia cultural, histórica y deportiva.

El Museo Folclórico de Arbaer, el antiguo Parlamento, la Catedral de Cristo Rey (iglesia consagrada a Jesucristo y a San Torlak, el Santo Patrono de la república), el atípico y alto templo conocido como Hallgrímskirkja (edificio de 74,5 metros de altura que comenzó a construirse en 1948 y quedó completado en 1986) y el Jardín Botánico (área de cinco hectáreas de extensión creada en 1961) son sólo algunos de los sitios que deberían ser visitados por aquellos viajeros que quieran descubrir el pasado, las tradiciones, el perfil religioso y las riquezas naturales de esta ciudad a la que muchos amantes de la música conocen por ser el lugar que vio nacer a Björk.

Kópavogur

La segunda ciudad más importante de la nación es Kópavogur, un suburbio del área metropolitana de Reikiavik que se encuentra localizada al sudeste del país, entre la capital y la ciudad de Garoabaer.

Hasta la década del ’30, este territorio albergaba a unos pocos habitantes y sólo estaba considerado como un destino recreativo. Sin embargo, a partir de 1955, año en el cual la región obtuvo el status de ciudad, Kópavogur experimentó un gran desarrollo que le permitió destacarse a nivel cultural y convertirse en uno de los rincones más poblados de la superficie nacional.

En la actualidad, esta urbe resulta interesante a nivel turístico ya que atesora atractivos como el Museo Geroarsafn (donde pueden apreciarse los trabajos de muchos artistas locales), la Iglesia Kópavogskirkja y el Museo de Historia Natural, entre otros.

Hafnarfjörour

Sobre la costa suroeste de la nación, a diez kilómetros de distancia de la capital de la república, se encuentra Hafnarfjörour, la tercera ciudad más importante del país.

Esta metrópoli que toma su nombre del puerto natural donde está situada supo estar bajo influencia de la Liga Hanseática y ser, durante el siglo XVIII, un destacado centro comercial. Su status de ciudad llegó en 1908 y, desde entonces, Hafnarfjörour no ha dejado de ser un destino turístico muy visitado no sólo por su relevancia en materia pesquera (ya que el territorio está considerado como el segundo puerto más activo de Islandia), sino también por ser sede de un pintoresco festival vikingo que se celebra de forma anual y ofrece, durante una semana, la posibilidad de presenciar luchas con espadas y apreciar muestras de artesanía.

SITIOS DE INTERÉS

El noruego Ingólfur Arnarson habría sido el primer colono permanente de la isla de Islandia, al asentarse en 874. Los vikingos ya habían llegado hasta este territorio con anterioridad, pero sin instalar colonias. Con el tiempo, comenzaron a arribar otras expediciones nórdicas y gaélicas cuyos integrantes también se asentaron en la isla.

Los sitios de interés que reflejan la historia islandesa son varios.

El Museo de Historia Natural de Akureyri, el pequeño poblado de Kristnes, la iglesia de Skálholt y el templo de Hallgrímskirkja (el edificio más alto del país) merecen ser visitados por los turistas que recorren estas tierras.

Surtsey

Una inmensa erupción volcánica submarina que tuvo lugar en noviembre de 1963 y se extendió por cuatro años promovió la formación de tres nuevas islas. Dos de ellas desaparecieron al poco tiempo, mientras que la tercera aún permanece hasta nuestros días y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: se trata de Surtsey, que tiene una superficie de 141 hectáreas.

La isla pronto se convirtió en una especie de laboratorio natural, donde los científicos pueden estudiar cómo distintas formas de vida colonizan un nuevo territorio. Las semillas transportadas por corrientes marinas, la aparición de bacterias y hongos y el asentamiento de aves logró transformar el paisaje de Surtsey.

Los estudios elaborados en los últimos años afirman que Surtsey ya cuenta con más de 330 especies de invertebrados, casi 90 especies de aves y unas 160 especies de plantas.

Es importante tener en cuenta que sólo los científicos pueden recorrer la isla, mientras que los turistas deben conformarse con sobrevolarla o pasear por sus alrededores en barco.

Catedral de Reikiavik

La Catedral de Reikiavik, construida en 1787, es uno de los edificios más antiguos de la capital islandesa. Fue remodelada en 1817, 1819, 1846 y 1878 ante diversos problemas estructurales.

Varios de los hechos históricos más importantes de Islandia tuvieron lugar en este templo. En 1874, por ejemplo, albergó la reunión que decretó la creación del Reino de Islandia. También fue el primer lugar donde se entonó el himno nacional y hasta fue sede temporal de los archivos nacionales.

Ubicada junto a la plaza Austurvöllur, la Catedral de Reikiavik tiene techo a dos aguas y está compuesta por tres naves. Cuenta con una torre-campanario en el extremo occidental y una veleta en su punto más alto. En su interior se destaca una hermosa pila bautismal creada y donada por el famoso escultor danés Bertel Thorvaldsen (1770-1844) en un bloque de mármol.

Faloteca Islandesa

La localidad de Húsavík, en el norte islandés, alberga uno de los museos más curiosos del mundo. No puede decirse otra cosa del Museo Falológico de Islandia, conocido popularmente como la Faloteca Islandesa.

Esta institución exhibe una inmensa colección de penes de diversas especies. En la actualidad tiene unas 260 piezas en exhibición, aunque su objetivo es contar con los penes de todas las especies de mamíferos que habitan en el país.

El fundador de la Faloteca Islandesa fue Sigurour Hjartarson, quien también se encargó de reunir representaciones de los penes de varias criaturas mitológicas (como trolls o elfos) y obras artísticas inspiradas en los falos. El museo también cuenta con una sala de penes de especies que no habitan en la nación, como el elefante.

Unos 6.000 visitantes recorren cada año la faloteca, que se encuentra abierta todos los días entre mayo y septiembre, de 12 a 18 horas.

ACTIVIDADES Y ATRACTIVOS TURÍSTICOS

Glaciares, montañas, desiertos y ríos que fluyen hacia el mar forman el paisaje de Islandia, un país escasamente poblado (169º a nivel mundial) pero de un importante desarrollo socioeconómico.

Los turistas que visiten esta nación europea durante el otoño o principios del invierno tendrán la posibilidad de disfrutar de la aurora boreal, un fenómeno natural donde una luz muy brillante aparece en el cielo.

La ubicación geográfica islandesa, en el extremo noroeste de Europa, también aporta otras particularidades. Los meses de verano suelen presentar luz solar durante casi todo el día, mientras que en el invierno hay jornadas con menos de cuatro horas de luz.

Una de las mejores formas de conocer este país es a través del Círculo Dorado, una ruta turística que parte de la capital nacional y que tiene tres paradas principales:

Thingvellir (un parque nacional declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), Gullfoss (una catarata en el cañón del río Hvitá) y el valle de Haukadalur (donde se encuentran los géiseres de Geysir y Strokkur).

Apenas un cuarto de la superficie islandesa exhibe una capa continua de vegetación, siendo los bosques algo prácticamente inexistente. Los movimientos glaciares, la actividad volcánica y la influencia humana son los responsables de esta situación. Los especialistas afirman que el país supo albergar extensos bosques de abedules, destruidos por la tala indiscriminada.

Hallormsstadarskógur (en el este) y Vaglaskógur (en el norte) cuentan actualmente con pequeños bosques de esta especie. En otras zonas del país es posible encontrar álamos y coníferas. Las autoridades han presentado, en los últimos años, planes para proteger los árboles y proyectos de reforestación en gran escala.

Las montañas, los volcanes y los glaciares son frecuentes en Islandia. El Parque Nacional de Skaftafell, fundado en 1967, permite conocer algunas de las principales elevaciones del país. Allí se encuentra el volcán Öraefajökull, que alberga el pico más alto de la nación: Hvannadalshnjúkur (2.109,6 metros de altura).  Alcanzar esta cumbre es una actividad turística y deportiva muy popular que requiere de la asistencia de guías profesionales ante la gran cantidad de grietas ocultas.  El volcán Snaefellsjökull (1.446 metros) también es muy conocido ya que aparece mencionado en “Viaje al centro de la Tierra”, la famosa novela de Julio Verne.

Cerca de 5.000 kilómetros de costa hacen que Islandia presente una buena cantidad de playas. Las bajas temperaturas, sin embargo, impiden los baños en el mar y disfrutar de las típicas actividades playeras, aunque la belleza del paisaje compensa cualquier inconveniente. Las playas de la península de Langanes permiten apreciar una gran cantidad de aves marinas. La localidad de Vík, por su parte, cuenta con unas curiosas playas de arena negra. En la costa sur de Reikiavik se encuentra la única playa donde es posible bañarse: Nauthólsvík, que ha sido ambientada con agua termal para contrarrestar la helada temperatura del mar.

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